-¿Otra vez por aquí? -dijo el erizo sin levantar la vista- Setenta y siete soles se han levantado y han vuelto a caer desde entonces.
-Suena a reproche.-susurré acuclillándome junto a él.
-Lo que suena es lo que es.
-Discúlpame. Estuve...
-Ahórrame la humillación de la excusa. Sientete como en casa. ¿Qué te trae por aquí: la nostalgia o la necesidad?
-Ambas pueden ser hermanas.
-Por supuesto que sí. -dijo agitando su pequeña lengua rosada.- ¿Sabes?
-¿Qué?
-Te he estado extrañando. En realidad, no me interesa demasiado por qué has vuelto. Solo me importa saber que estás otra vez aquí. Ha de ser una buena persona si te permite regresar.
Sonreí y agregué:
-Creo que lo es.
-Suena a reproche.-susurré acuclillándome junto a él.
-Lo que suena es lo que es.
-Discúlpame. Estuve...
-Ahórrame la humillación de la excusa. Sientete como en casa. ¿Qué te trae por aquí: la nostalgia o la necesidad?
-Ambas pueden ser hermanas.
-Por supuesto que sí. -dijo agitando su pequeña lengua rosada.- ¿Sabes?
-¿Qué?
-Te he estado extrañando. En realidad, no me interesa demasiado por qué has vuelto. Solo me importa saber que estás otra vez aquí. Ha de ser una buena persona si te permite regresar.
Sonreí y agregué:
-Creo que lo es.